Aprendemos mientras enseñamos: El rol del docente como Investigador en el aula

¡Buenas, molones!

Muchas veces asociamos la labor del maestro con la de ‘reproductor de conocimientos’ o ‘transmisor de ideas’, pero de forma unidireccional. Este post está dedicado a la ruptura de este pensamiento a través de un rol importante en el docente: detective.

No podemos hablar del ‘rol del docente’, sino de los ROLES de maestro y maestra, ya que nuestra labor es muy multifuncional:

… somos ORGANIZADORES cuando reagrupamos a nuestros estudiantes y estructuramos nuestra enseñanza en el aula.

… somos RECURSOS a los que los alumnos y alumnas acuden en caso de duda o curiosidad, pero también cuando introducimos ideas o conceptos novedosos para ellos y ellas

… somos MOTIVADORES en todo momento, haciendo del aprendizaje un proceso dinámico y divertido en el que los estudiantes sienten que las herramientas que adquieren son útiles en su vida diaria

… somos EVALUADORES no sólo de nuestros niños y niñas, también de nosotros mismos y de nuestra acción docente, así como promover la auto-evaluación del alumnado y la co-evaluación entre ellos y ellas como compañeros de aprendizaje.

… y un gran etcétera.

Tenemos muchos roles, pero en esta entrada nos vamos a centrar en uno aún no nombrado:

¡El rol rol del docente como INVESTIGADOR en el aula!

Tenemos un papel importante en el desarrollo de nuestros alumnos y alumnas, pero… ¿Realmente podemos hacerlo sin conocerlos? ¿Podemos elaborar una planificación sin saber los intereses de nuestros niños y niñas? ¿Podemos “engancharlos” en nuestra enseñanza si no se sienten parte de ella? ¿Podemos llevar a cabo un juego o una canción que no les motive?

Maestros y maestras molones… ¡La respuesta es NO!

Hay que ponerse la bata de detective, poner encima de la mesa todas las variables y factores, e investigar sobre nuestros “locos bajitos” para que la acción docente sea lo más efectiva posible.

¿CÓMO HACERLO?

1. Conoce su ENTORNO

environment 

Todas las personas estamos influenciadas por el entorno o el contexto en el que vivimos. Nuestro alumnado está influenciado por la cultura del país o región en la que vive, por las relaciones sociales extra- e intra-escolares, por la educación familiar. Nosotros y nosotras como docentes tenemos la responsabilidad de conocer dónde vive nuestros niños y niñas para entender cómo es la visión que tienen del mundo y, de ese modo, enfocar nuestras clases a la unión entre lo que aprenden y la utilidad que tiene en ese entorno.

 

¿La clave? ¡HACER DE LA ENSEÑANZA UNA HERRAMIENTA ÚTIL PARA SU VIDA DIARIA!

 ¿Cómo? Orientando nuestros contenidos a ejemplos cercanos y conocidos para ellos/as. Por ejemplo, si queremos dar los alimentos saludables, informarnos de cuáles son a los que el alumnado está acostumbrado a ver en el supermercado del barrio; si queremos abordar el tema de las unidades de medida en distancias, plantear problemas de cuántos metros habrá entre el parque y el colegio o kilómetros entre su ciudad y la contigua.

 

2. Explora sus IDEAS PREVIAS

previousideas¡Desmintiendo la función del maestro/a como mero comunicador de conceptos y tomando el de guía de aprendizaje! Nuestros alumnos y alumnas son constructores de su propio conocimiento si les proporcionamos las herramientas necesarias y actuamos como reforzadores y guías. Sin embargo, este proceso de construcción tiene que partir de una base conocida por el alumnado: sus ideas previas.

Las ideas que nuestros niños y niñas tienen de los conceptos o conocimientos a adquirir deben ser el punto de partida del cual empezar a construir el nuevo conocimiento. Estas ideas pueden ser más o menos verdaderas o erróneas, pero a través del trabajo sobre el Método Científico en la Enseñanza (del cual hablaremos en otro post), haremos que nuestro alumnado se plantee hipótesis ante las problemáticas o situaciones planteadas, y a lo largo del trabajo experimental en el aula, corroborar esas hipótesis (o ideas), o modificarlas en caso de que no fueran del todo certeras.

¿La clave? ¡HACER DE LA ENSEÑANZA UN LUGAR DONDE EL ALUMNADO SE CUESTIONE!

¿Cómo? En cada inicio de unidad o temática, preguntar al alumnado sobre sus conocimientos previos del tema. Este ejercicio o conjunto de ejercicios no sólo nos hará saber sus ideas, sino conocer en qué nivel de conocimiento están los alumnos y alumnas. En base a ello, podremos plantear el resto del proceso didáctico en base a la puesta en jaque de estas ideas para que el alumnado aprenda mediante la comprobación de veracidad o el error de sus conocimientos iniciales al respecto. Por ejemplo, podemos explorar las ideas previas a través de un juego de Trivial sobre preguntas del tema a tratar, con un cuento sin final (con una problemática planteada) para que el alumnado lo complete con su idea, con la muestra de un experimento químico y preguntas sobre qué creen que pasará; o a través de un debate sobre la opinión al respecto de un tema actual (medioambiental, social…).

 

3. Preocúpate  por sus INTERESES

toys

 

Está comprobado que toda persona adquiere conocimientos y habilidades de forma más efectiva si está interesado y motivado haciéndolo. Como maestros/as molones e investigadores tenemos que conocer los gustos, preferencias, hobbies e intereses de nuestro alumnado.

Cada niño y niña es un mundo, y cada uno tiene sus gustos (¡para gustos, colores!), pero sí podemos sacar ideas comunes o generales sobre qué temas son los más motivantes para ellos/as.

 

¿La clave? ¡HACER DE LA ENSEÑANZA UN PROCESO DIVERTIDO Y PERSONALIZADO!

¿Cómo? Mediante juegos, uso de TICs, canciones y dinámicas que hacen del aprendizaje un proceso dinámico y divertido. Además, usar estas herramientas orientándolas a los gustos e intereses del alumnado de forma más personal. Por ejemplo, si se trabaja la descripción de personas, pedir al alumnado que describan a su famoso favorito (jugador de fútbol, cantante…).

 

4. Investiga sobre cuáles son sus CARACTERÍSTICAS Y HABILIDADES


superheroesComo hemos dicho anteriormente, cada persona es un mundo lleno de características personales y habilidades únicas, resultado de factores innatos y del entorno en el que se desarrolla. Somos maestros y maestras de veintitantas cabecitas pensantes y cuerpecitos habilidosos tan particulares que a la hora de establecer nuestra labor, tenemos que tener en cuenta las características de todos/as ellos/as. Por ejemplo, seguramente tendremos alumnos/as más rápidos a la hora de responder el resultado de un cálculo matemático, pero más lentos en habilidades artísticas; a la misma vez que otros/as serán más sociables y participativos en los debates, pero con dificultades a la hora de aprenderse la coreografía de una canción.

¿La clave? ¡HACER DE LA ENSEÑANZA UN ESCENARIO PARA EL DESARROLLO DE MULTI-HABILIDADES!

¿Cómo? Debido a que tendremos personitas con distintas habilidades y características, nuestra función clave en este punto es hacer que todos y todas se sientan competentes en algún momento de su proceso, a la vez que motivarse por mejorar cuando sientan que no lo son tanto. Organizar y planificar actividades no sólo individuales sino en pareja y grupos hace que cada alumno aporte sus mejores habilidades en el trabajo con una finalidad cooperativa común. No debemos olvidar que también tenemos que hacer que nuestros pequeños/as sientan motivación por crecer como personas, por lo que intercalaremos actividades de distintas temáticas y funciones procedimentales para que siempre haya alumnado más y menos experto, pero que a todos se le plantee como un “reto” a conseguir.

 

Teniendo en cuenta todos estos puntos como investigadores, como maestros y maestras molones, tenemos que:

1.  ¡HACER DE LA ENSEÑANZA UNA HERRAMIENTA ÚTIL PARA SU VIDA DIARIA!

2. ¡HACER DE LA ENSEÑANZA UN LUGAR DONDE EL ALUMNADO SE CUESTIONE!

3. ¡HACER DE LA ENSEÑANZA UNA HERRAMIENTA ÚTIL PARA SU VIDA DIARIA!

4.  ¡HACER DE LA ENSEÑANZA UN PROCESO DIVERTIDO Y PERSONALIZADO!

Finalmente, y a lo largo de la entrada, nos hemos dado cuenta de que la labor de un docente no es sólo controlar y transmitir, sino investigar. A través de la investigación, conocemos más a nuestro alumnado y podemos planificar una puesta en práctica mucho más efectiva. ¡Los maestros/as también aprendemos mientras enseñamos!

Posts Recomendados

DEJA UN COMENTARIO